¿Por qué perdemos movilidad con la edad (y qué puedes hacer desde hoy)?

La movilidad es la capacidad de movernos con facilidad y sin dolor, y es esencial para mantener nuestra independencia y calidad de vida. Sin embargo, a medida que envejecemos, el cuerpo experimenta cambios que pueden dificultar ese movimiento fluido y cómodo


1. Cambios en músculos, huesos y articulaciones


Desde los 30 años en adelante, los músculos comienzan a perder masa y fuerza de forma gradual, un fenómeno conocido como sarcopenia. Este proceso puede acelerarse con el paso de los años, reduciendo el soporte que los músculos ofrecen a las articulaciones.


Los huesos también cambian con la edad: pierden densidad y se vuelven más frágiles, lo que aumenta el riesgo de fracturas y limita la capacidad de realizar movimientos que antes eran simples.


En las articulaciones, el cartílago que actúa como amortiguador se vuelve más delgado y la cantidad de líquido lubricante disminuye. Como resultado, los movimientos pueden sentirse más rígidos y dolorosos con el tiempo.


2. Menos lubricación y elasticidad


Los tendones y ligamentos, las estructuras que conectan músculos y huesos, también pierden elasticidad con la edad, lo que puede hacer que los movimientos sean menos fluidos y más propensos a la rigidez.


Además, un estilo de vida sedentario —más común con el paso de los años, agrava estas pérdidas: la falta de movimiento contribuye a que los tejidos se tensen y los músculos se debiliten aún más.

 

 

3. ¿Qué puedes hacer desde hoy para mantener tu movilidad?


Aunque algunos cambios asociados al envejecimiento son naturales, muchos efectos pueden prevenirse o retrasarse con hábitos saludables:

 

  • Mantente activo:

 

El ejercicio regular, especialmente el entrenamiento de fuerza y el trabajo de rango de movimiento, puede aumentar la fuerza muscular, mejorar la flexibilidad y ayudar a preservar la función de las articulaciones, incluso en edades avanzadas.

 

  • Incorpora actividades de bajo impacto:

 

Caminar, nadar o el ciclismo suave son excelentes formas de mantener las articulaciones lubricadas y los músculos fuertes sin someterlas a un estrés excesivo.

 

  • Cuida tu alimentación:

 

Una dieta equilibrada que incluya proteínas, calcio y vitaminas (por ejemplo, D y C), ayuda a mantener la masa muscular y la salud ósea.

 

  • Estira con regularidad:

 

Los estiramientos diarios ayudan a mantener la elasticidad de los tejidos y pueden reducir la rigidez en articulaciones clave como caderas, rodillas y hombro

 

  • Moverse bien es vivir bien

 

Perder movilidad no es una señal de que todo está perdido; es un llamado a prestar atención a tu cuerpo. Con pequeños cambios en tu rutina diaria, más actividad, movimiento consciente y una alimentación adecuada, puedes proteger tu movilidad y seguir disfrutando de tus días con mayor libertad de movimiento.

 

 

Este contenido es informativo. Siempre consulta a un profesional de la salud para cualquier preocupación médica o antes de tomar cualquier decisión relacionada con tu salud o tratamiento


ESTE PRODUCTO NO ES UN MEDICAMENTO. SUPLEMENTO ALIMENTICIO. EL CONSUMO DE ESTE PRODUCTO ES RESPONSABILIDAD DE QUIEN LO RECOMIENDA Y DE QUIEN LO USA


FUENTES:


https://www.betterhealth.vic.gov.au/health/conditionsandtreatments/ageing-muscles-bones-and-joints 
https://www.agingresearch.org/aging-health/sarcopenia/ 
https://www.sciencenewstoday.org/the-role-of-flexibility-and-mobility-in-healthy-aging 

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2. ¿Qué objetivo te gustaría alcanzar con un suplemento?

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4. ¿Qué tan activos son tus días?

5. ¿Cuál de estas frases se acerca más a lo que buscas?